La subida de los precios parece no tener fin, y menos ahora con el estallido de la guerra en Ucrania.

La tasa interanual del IPC subió 1,3 puntos respecto a enero, alcanzando el 7,4%, su nivel más alto en 33 años.

Los datos adelantados del INE indican que el incremento de los alimentos y bebidas no alcohólicas, así como los carburantes y combustibles, han sido los más significativos.

Además, el gran encarecimiento de los precios de la luz y el gas se ha trasladado ya a la cesta de la compra.

Con el dato de febrero, el IPC encadena su decimocuarta tasa positiva interanual consecutiva.

El Banco Central Europeo y la Reserva Federal tenían un plan para frenar la inflación a costa de una subida de tipos, pero la guerra va a tirar por la borda esta idea.