La intención del concejal de Promoción Económica del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Pedro Quevedo, de excluir a Mesa y López y a Las Arenas de las zonas de gran afluencia turística, impidiendo que abran los domingos, ha vuelto a generar discusión en la capital grancanaria.

El grupo de gobierno se mostró a favor de limitar a las zonas Puerto-Canteras y Vegueta-Triana la posibilidad de abrir los domingos. Sin embargo, tanto Las Arenas como la Asociación Canaria de Medianas y Grandes Empresas de Distribución (Asodiscan) entienden que su exclusión no sólo repercutiría en sus ventas, sino también en el servicio que se presta a los turistas, a la población local, al empleo y a la imagen de la ciudad.

La apertura dominical ha producido un aumento de la cifra de negocios del sector comercial de la ciudad muy por encima de la media del sector en toda Canarias, que se sitúa en torno a un 4% o 5%, según los datos de Asodiscan.

El gerente del centro comercial Las Arenas calcula que en la anterior temporada de cruceros se generaron 314 puestos de trabajo sólo en su centro, a lo que habría que añadir otros 40 empleos indirectos. Esto supone que la apertura dominical durante siete meses, sólo en Las Arenas, redujo la tasa de paro de la ciudad un 0,7%.

Sin embargo, estas cifras son puestas en duda por la Federación Empresarial de Comercio de Las Palmas (Fedeco), que apoya la posición del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria respecto a las zonas de gran afluencia turística. Creen que el turismo apenas aporta volumen de negocio.

Desde Las Arenas, en cambio, se insiste en que los comercios reclaman la apertura dominical, tal y como consta en una auditoría externa que señala que la mayoría de los negocios allí implantados ha solicitado la continuidad de la iniciativa.