El sector de la construcción, tras cuatro años de crecimiento ininterrumplido, se ralentiza en las islas. Así lo advierten las dos patronales de Canarias, que achacan el enfriamiento en los últimos dos meses a la incertidumbre política. El sector ha pasado de registrar un aumento de la contratación de casi un 7% en 2018 a una caída del 2% en agosto, perdiendo más de 800 afiliados en un solo mes.

La ralentización se nota tanto en la obra pública como en el mercado inmobiliario, por una inestabilidad que retrasa las decisiones de inversión de ciudadanos y empresarios.

La caída del sector no provocará que el ejercicio cierre en negativo debido a que en lo que llevamos de año se han licitado obras por valor de 600 millones de euros. Pero esas cifras son irreales, según la patronal, porque son obras que no se ejecutarán este año.