Las empresas instaladas en Canarias dejarán de tributar este año 374,12 millones de euros a las arcas del Estado por los diferentes incentivos fiscales de las Islas. El descenso es del 3,4% respecto a 2016.

El principal incentivo del sistema fiscal de las Islas, la Reserva para Inversiones en Canarias (RIC), es el que refleja un mayor incremento. La recaudación por RIC será de casi 196 millones de euros, un 13,3% más que en 2016.

El segundo incentivo más potente es el de la Deducción por Inversiones en Canarias, que sí sufre un ligero descenso con respecto al ejercicio anterior de un 6,6%. De los 127,5 millones de ahorro de las empresas en 2016 se pasa a 119,1 millones.

El incentivo que sufre un mayor retroceso es el de la venta de bienes corporales producidos en Canarias. La caída es del 46%, pasando de los 63,2 millones del ejercicio anterior a los 34,1 millones de 2017.