El Gobierno de España oficializó ayer el decreto de cierre masivo de hoteles para tratar de frenar la expansión del Covid-19. En Canarias se verán afectados 1.807 hoteles y complejos de apartamentos, que suman 423.125 plazas regladas, según los datos del Instituto Canario de Estadística (Istac).

El texto publicado en el BOE recoge que el cierre se producirá cuando el establecimiento no disponga de clientes y, en todo caso, en el plazo máximo de siete días naturales desde la entrada en vigor de la presente norma.

Unos 68.000 ocupados perderán sus empleos de forma temporal, entre los que hay unos 41.000 con contratos indefinidos, el 60% del total de las plantillas. El resto de trabajadores eventuales ya están viendo como no renuevan sus contratos.

La orden, firmada por el Ministro de Sanidad, dispone la suspensión de apertura al público de establecimientos de alojamiento turístico, establecer la suspensión de apertura al público de todos los hoteles y alojamientos similares, alojamientos turísticos y otros alojamientos de corta estancia, campings, aparcamientos de caravanas y otros establecimientos similares, ubicados en cualquier parte del territorio nacional.

También recoge que, con carácter excepcional, queda permitida la prestación de los servicios de vigilancia, seguridad y mantenimiento en estos establecimientos.

En cuanto a los establecimientos de alojamiento turístico de larga estancia y de temporada, queda permitida la apertura al público de aquellos establecimientos turísticos que alberguen clientes que, en el momento de declaración del estado de alarma, se hallen hospedados de manera estable y de temporada, siempre que sus ocupantes cuenten con las infraestructuras, en sus propios espacios habitacionales, para poder llevar a cabo las actividades de primera necesidad en los términos que establece el Real Decreto.

Orden oficial del BOE