La consejera de Turismo del Gobierno regional, María Teresa Lorenzo, aportó ayer datos de reservas del mercado británico para defender que el impacto del brexit será «muy poco significativo” en la llegada a corto plazo de estos turistas.

Lo que estaría aún por determinar es que el gasto de estos visitantes disminuya por la depreciación de la libra.

Las reservas de los británicos para el invierno han aumentado un 44% y para el verano de 2017 se han incrementado un 26%.

Lorenzo sí reconoció que el efecto a largo plazo de la salida de los británicos de la UE se prevé negativo, viéndose reflejado en la decisiones de sus viajes. En cualquier caso, ese efecto será “gradual” y “no se notará en los próximos meses”.

En cuanto al gasto, lo previsible será que se produzca “un pequeño retroceso” ante la devaluación de la moneda.