La consejera de Hacienda, Rosa Dávila, ha anunciado su intención de aprobar unos presupuestos de 2018 expansivos en lo social y en inversión pública y con una reducción impositiva.
Según Dávila, el Gobierno quiere «reducir y bajar los impuestos a las familias, a las pymes, a los autónomos y las personas que han hecho más esfuerzo y que han visto reducida su capacidad de renta», pero no a las grandes empresas.
La consejera añadió que el Gobierno de Canarias tuvo que aplicar recortes y ajustes desde 2010, pero «ahora el escenario es completamente distinto».
Desde el ejercicio 2016 se ha podido crecer en el gasto en sanidad, educación y políticas sociales y en 2018 el presupuesto será más expansivo y orientado a dos objetivos, los servicios públicos esenciales y el incremento de la inversión publica para la creación de empleo.
La consejera prometió diálogo con todos los grupos parlamentarios.