El Pleno del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria aprobó ayer definitivamente el plan especial de protección Vegueta-Triana, que limita la implantación de nuevos restaurantes en diecisiete calles, que se consideran saturadas. El pequeño comercio tendrá más presencia y se refuerza el uso residencial.

En este sentido, el concejal de Urbanismo indicó que «la Unesco recuerda la necesidad de mantener los usos residenciales en los cascos históricos» y planteó la necesidad de facilitar la vuelta del pequeño comercio.

La instalación de más bares queda restringida en función del uso de algunas calles. Los datos aportados por el consistorio revelan estos usos: la calle Armas soporta un 32% de uso de restauración; la Pelota, un tramo con 37% y otro con 52%, Montesdeoca (41%), Domingo J. Navarro (30%), Lagunetas (51%) o Pérez Galdós (37%).

Por otro lado, se ampliarán los usos hoteleros a todos los edificios protegidos. El nuevo documento sustituye de esta manera al actual Plan Especial de Protección y Reforma Interior (Pepri), que solo permite crear nuevos hoteles en unas pocas calles.

La condición es que no se podrán superar las 400 plazas hoteleras en el casco histórico, ni podrá haber más de 40 unidades alojativas en un mismo establecimiento, de acuerdo al Plan General de Ordenación (PGO).