Asociaciones de vecinos de Distrito Puerto y Distrito Centro de Las Palmas de Gran Canaria mostraron su malestar al Ayuntamiento por la «presión», el «acoso» y el «fin recaudatorio» ejercido por el cuerpo de Agentes de Movilidad.

Según los vecinos, estos agentes han «incrementado el número de sanciones a coches y motos de forma notoria, sin dejar a los conductores tiempo prudencial de parada, estacionamiento o aparcamientos. Muchos conductores que paran durante tiempos breves de diez minutos reciben multas».

Los vecinos acusan al alcalde de adoptar medidas vinculadas sólo a un afán recaudatorio, planteándose llevar el caso a los juzgados.