Resulta del todo frustrante y desalentador que en el siglo XXI estemos insistiendo en algo que quedó meridianamente claro y resuelto en el siglo XVI cuando éste nuestro archipiélago se incorporó a la Corona de Castilla, y fueron conscientes aquellas autoridades de las condiciones de lo que se incorporaba, aprobando y concediendo los Fueros de Gran Canaria (que luego se hicieron extensibles a todas las Islas). El objetivo de estos Fueros no era otro que el interés de nuestros monarcas de que sus súbditos residentes en este archipiélago tuviésemos en lo posible la misma igualdad de oportunidades que los súbditos de la España peninsular.

Este interés se ratificó nuevamente en el siglo XIX con los puertos francos de Canarias que, a petición del gran ministro don Juan Bravo Murillo, nos fueron concedidos por doña Isabel II.

El objetivo, el mismo que el de los Fueros, era sacarnos de la dramática situación que estaban padeciendo sus súbditos, obteniendo un rápido resultado y logrando normalizar la situación.

Perdidos los efectos de las medidas de Bravo Murillo por el inicio de la Guerra Civil (indeseada), ya en el año 1972, unos fantásticos procuradores en las Cortes y consejeros del Movimiento, consiguieron de éstas el Régimen Económico y Fiscal de Canarias.

Esta ley se iniciaba con las franquicias arancelarias y al consumo, libertad de exportación e importación y no a los monopolios, destacando que todo esto forma parte de nuestro acervo hstórico y que éste databa desde la incorporación de Canarias a la Corona, en el siglo XVI.

En esta ley se nos concedía una bonificación fiscal en la imposición directa pues teníamos franquicias, no había imposición indirecta e independientemente dejaba claro que el Gobierno estaba además obligado a financiar a Canarias en igual cuantía que la que recibían el resto de las regiones. En definitiva, el objetivo de las medidas en todos estos 600 años no ha sido otro que el que la sociedad canaria tuviese igualdad de oportunidades que el resto de las regiones de España, y todo ello simplemente, porque aunque vivamos muy lejos, en un territorio sin recursos naturales, somos igual de españoles que los que viven en la España peninsular con todos los recursos necesarios. Esto es y se llama simplemente solidaridad y está recogida en la Constitución Española: todos los españoles somos iguales. Nuestro Fueros son muy antiguos, datan del siglo XVI, los de otras regiones ha sido muy bien defendidos por su potente clase política y el resultado, sinceramente, es sanamente envidiable y se traduce en que el bienestar del que disfrutan estas dos regiones es el mejor de toda España.

¿Por qué razón Canarias es campeona en exclusión social, pobreza, abandono escolar, etc. etc.? Simplemente porque nuestra clase política, desde el año 1991, ha entendido que el REF de Canarias no es de todos, es solamente de aquellos que ellos entiendan lo deben tener. Ellos, nuestros políticos, establecen o dan estas bonificaciones (incentivos fiscales) a unas empresas y a otras no, así como deciden también que de estos incentivos el ciudadano de a pie apenas se beneficie.

También deciden dar otra mayor bonificación exclusivamente a unas empresas en razón de una determinada ubicación física. Es decir, es el Gobernante de turno el que decide qué empresas Canarias deben tener incentivos y cuáles no. Ellos, nuestros políticos, deciden a quién se subvenciona, qué actividad hay que potenciar y desarrollar y cual no, empleando el dinero de todos.

Ellos han ignorado totalmente cuál es el objetivo y que no puede ser otro, que el desarrollo del conjunto, de todas las actividades, pues todas soportan el costo de nuestra situación geográfica que es estructural. Y no cabe que sean solamente los sectores empresariales, no Sres., las personas físicas también lo soportan, es decir, toda la sociedad tanto las personas físicas como las jurídicas; irresponsablemente Vds., como clase política canaria, nos han llevado a los índices negativos más altos en todo, en familias con todos sus miembros en paro, familias que no llegan a final de mes, familias que no pueden ir de vacaciones, exclusión social, riesgo de pobreza, abandono escolar, la región donde Cáritas y Banco de Alimentos tienen más clientela, etc., etc. Y lo grave además es que Vds. hacen uso, irresponsable y caprichoso del REF, porque saben que una grandísima mayoría ignoran sus derechos históricos, que son de todos y que no pertenecen a los que Vds. sospechosamente protegen y benefician; precisamente, estos los que vienen siendo favorecidos unos pocos privilegiados, sí saben que estos derechos históricos fiscales son de todos y sin embargo callan pues a ellos se les respetan con creces.

Sres., ¿me da rabia? No, me da mucha pena, me dan ganas de llorar, pues equivocadamente elegimos una y otra vez, a unos mediocres que sospechosamente benefician a unos pocos, llevando al resto a una situación límite, indeseada, abusando de la ignorancia de nuestra sociedad que desconoce que los derechos históricos fiscales canarios son de los que habiten en Canarias, incluso extranjeros, y no de quienes sospechosamente protege esta clase política; todos los canarios y residentes en Canarias deben ser los beneficiarios de estos derechos.

Como quiera que entiendo que estas actuaciones, además de irregulares y discriminatorias, pueden haber cruzado, yo diría, las líneas rojas, es mi intención encargar un estudio de la normativa legal en la que se asientan nuestros derechos históricos por si nuestras autoridades han podido sobrepasar de forma consciente sus competencias, malinterpretando e ignorando estos derechos históricos que son patrimonio de todos los canarios; en tal caso procederé en consecuencia.

Antonio Rodríguez Suárez.