El Gobierno de Canarias reconoció ayer que el brexit tendrá consecuencias negativas en las Islas, y que la salida del Reino Unido de la UE amenaza con deteriorar un volumen anual de negocio de más de 5.700 millones de euros.

Durante la apertura del seminario La empresa española ante el ‘brexit’, celebrada en la Cámara de Comercio de Gran Canaria, el consejero Pedro Ortega evidenció la preocupación del Gobierno al proponer a los empresarios adoptar medidas que permitan paliar las consecuencias del brexit.

Tras descartarse a corto plazo que la relación Canarias-Reino Unido tenga un estatus especial tras la desconexión, el Ejecutivo autonómico trata ahora de advertir a las empresas de la importancia de protegerse ante futuras eventualidades.

“Afectará fundamentalmente a los agentes del sector privado, a los operadores profesionales y económicos”, admitió Ortega. Además, destacó la importancia de que las empresas “de todos los tamaños, incluidas las pequeñas y medianas, se preparen y tomen medidas sin demora”

Para hacerlo, Ortega insta a las empresas a ponerse en el peor de los escenarios posibles. Este sería el de una depreciación considerable de la libra, que afectaría a la capacidad de compra de los británicos y reduciría el volumen de turistas. El otro escenario es el de la estricta consideración del Reino Unido como país tercero, lo que encarecería las exportaciones e importaciones.

La relación de Canarias con el Reino Unido representa alrededor de un 13% del PIB de la Comunidad. El gasto de los británicos que pasaron sus vacaciones aquí en 2017 ascendió a 5.470,9 millones de euros.

El volumen de las exportaciones, fundamentalmente hortalizas, superó los 50 millones de euros, y el de las importaciones rebasó los 176 millones.