El Gobierno de Canarias cada vez rebaja más sus expectativas sobre los presupuestos autonómicos del año que viene.

Las cuentas de 2020 deberán atender, entre otras prioridades, la puesta en marcha de la renta de ciudadanía, la ejecución de vivienda pública, el refuerzo de los servicios públicos esenciales y el impulso al empleo. Todo ello en un marco de ralentización marcado por las negativas previsiones sobre los ingresos y gastos de la Comunidad y la incertidumbre política.

El consejero de Hacienda, Román Rodríguez, destacó que a finales de este año se espera recaudar unos 290 millones de euros menos de lo previsto, mientras que los gastos superarán en 193 millones lo presupuestado.