Los grupos políticos rechazaron ayer el Real Decreto de reforma de la estiba. Los portuarios aplaudieron la decisión y han suspendido la huelga prevista para hoy y el lunes, miércoles y viernes de la próxima semana.

El resultado era esperado por las posturas de los grupos políticos, pero fue recibida con escepticismo en los puertos españoles.

Los estibadores confían ahora en la apertura de una mesa negociadora con presencia del Gobierno para cerrar un documento consensuado que permita cumplir con la sentencia europea y defender los derechos de los trabajadores.

La intención del ministro de Fomento es reunirse con los estibadores el martes y lograr su apoyo a la propuesta planteada ayer: prejubilaciones a partir de los 50 años con el 70% del salario y subrogación de los trabajadores que no quieran acogerse.

El próximo jueves, 24 de marzo, se acaba el plazo dado por Europa a España para aprobar la reforma. De no ser así, se comenzará a aplicar una sanción diaria de 134.000 euros. España no llegará a tiempo pero el objetivo es hacerlo cuanto antes para reducir el impacto de la multa.