Como saben, Cecapyme, la Confederación Canaria de la Pequeña y Mediana Empresa, lleva más de veinticinco años afirmando que el actual modelo económico y fiscal de Canarias (REF) es un modelo equivocado desde el inicio, y que año a año va sumiendo a Canarias en una mayor desigualdad y pobreza social. Esta organización lleva clamando por un cambio de modelo en Canarias que permita corregir los datos sociales que año tras año constatamos, y que a día de hoy, tienen sumida en la pobreza y en riesgo de exclusión social al 44% de la población, a 200.000 personas de población activa en el desempleo, con la cesta de la compra más cara a nivel nacional, y, lo que a mi juicio es más escandaloso, al 0,28% de la población canaria disponiendo del 50% del Producto Interior Bruto de Canarias (18.500 millones de euros).

Allá donde se nos ha querido escuchar y leer, hemos expuesto que sólo con un modelo económico y fiscal (REF) que se dirija a toda la sociedad canaria, habrá una oportunidad de futuro, una oportunidad de bienestar social para la generación actual y las venideras, una oportunidad de incrementar la actividad económica y el empleo.

En el marco fiscal que existe desde hace veinticinco años (con ciertas modificaciones), sólo las empresas pueden beneficiarse de las exenciones y bonificaciones fiscales (RIC, ZEC, bonificación fiscal por actividades productivas, deducción por inversiones, acumulaciones de ayudas de estado…), mientras que las personas físicas no tienen posibilidad alguna de tener un beneficio fiscal.

Además, si vemos las cifras de recaudación de impuestos, en Canarias se recauda por imposición directa prácticamente lo mismo que por imposición indirecta (1.800 millones de euros, frente a los 1.600 de indirecta). Teniendo en cuenta que la imposición directa es la más justa, ya que nos permite tributar de manera proporcional a nuestros ingresos, y que la indirecta es la más injusta de las tributaciones en tanto la pagan todos los ciudadanos por igual con independencia de su nivel de renta, podremos hacernos una idea de la magnitud de la discriminación fiscal que se sufre en Canarias.

Pero lo que más sorprende es que, a pesar de la existencia de estos potentísimos beneficios fiscales (que por cierto, no disfrutan todas las empresas por igual, ya que dependiendo de la actividad económica podrán beneficiarse o no), la actividad económica no ha crecido, y, sin embargo, el empleo ha disminuido, siendo el turismo y el comercio los que más empleo han generado y mantenido.

Todos estos datos, unidos a la falta de receptividad mostrada por parte de nuestros representantes políticos, a quienes de manera persistente y constante nos hemos dirigido, han hecho que sienta, que sintamos, frustración e impotencia.

Una frustración e impotencia redobladas cuando en estos días leo la noticia de que la organización “Riqueza Responsable”, a la que pertenecen 400 fortunas norteamericanas, se dirige por escrito al Congreso de EEUU para solicitar que a ellos no se les baje los impuestos, tal como prometía el proyecto fiscal del presidente Donald Trump. En el escrito, firmado entre otros por Soros o Rockefeller, se considera que la rebaja de impuestos sólo favorecerá la desigualdad y aumentará la deuda. El tenor literal del escrito de esta organizaión americana recoge las siguientes reflexiones: “creemos firmemente que la forma de crear más trabajos de calidad y fortalecer la economía no es mediante reducciones de impuestos para los que más tenemos, sino invirtiendo en el pueblo americano”.

“Somos ricos a los que nos preocupa profundamente nuestra nación y su gente, y escribimos una sola petición: no nos corten los impuestos”.

“Mientras las clases medias y bajas combaten en Afganistán, mientras los norteamericanos luchan por ganarse la vida, nosotros, los megarricos, continuamos teniendo exenciones fiscales extraordinarias”.

“Ni es justo, ni sabio, proporcionar una rebaja fiscal a los ricos a expensas de las familias trabajadoras, especialmente si afecta a necesidades fundamentales como la salud y la alimentación”.

Esto es lo quieren para su tierra y sus gentes los millonarios estadounidenses, el bienestar general.

Por el contrario, en Canarias, las empresas son las que se pueden beneficiar de rebajas e instrumentos fiscales, y el Gobierno continúa peleando en Bruselas para que tengan más beneficios (como por ejemplo, el incremento del porcentaje de ayudas de estado que pueden acumular).

Llegados a este punto, pueden creer que hay una manifiesta contradicción entre lo que pedimos, y lo que representa Cecapyme, dado que es una organización de empresarios, de pymes y autónomos, pero empresarios al fin, ya que puede interpretarse que lo que pedimos es que los empresarios no puedan acogerse a beneficios fiscales, pero no es así y me explico:

El Régimen Económico y Fiscal de Canarias (REF) está concebido para compensar los graves condicionantes estructurales que padecemos como consecuencia de la insularidad y la lejanía. Por tanto, como siempre dice D. Antonio Rodríguez, uno de los Presidentes de Honor de esta Confederación, a los empresarios les cuesta más producir, y este es un hecho que debe compensarse adecuadamente, pero es que a las personas físicas también nos cuesta más consumir, es decir, vivir.

Así que, mientras el REF de Canarias siga dándole la espalda a las personas físicas residentes en nuestras islas y no se aborden cambios que beneficien a las clases medias y trabajadoras, que inyecten renta en nuestra desigual economía, no estaremos en la senda de una sociedad justa.

Nuestros estatutos sociales recogen que nuestros principios están basados en la lucha por el interés general y por la defensa del bien común de los pequeños y medianos empresarios de Canarias, y es por ello por lo que abogamos por un adecuado y justo (REF) Régimen Económico y Fiscal para Canarias.

Sebastián Grisaleña Sánchez
Presidente de Honor de Cecapyme

Pd: Tenemos a su disposición nuestra detallada propuesta por un REF más justo y equitativo para Canarias, para todos los canarios.