El Gobierno ha iniciado una serie de medidas urgentes para garantizar precios justos a los agricultores y ganaderos, incluyendo la prohibición de la venta a pérdida y la publicidad engañosa.

El ministro de Agricultura afirmó que «se prohibe la destrucción de valor en cada elemento de la cadena, ni la industria ni la distribución podrá vender por debajo del precio que haya costado producirlo, con la excepción de productos perecederos para evitar el despilfarro alimentario».

Esto no implicará un incremento de precios al consumidor.

El ministro destacó que en el problema de los precios han influido la volatilidad en la oferta y la demanda, la creciente competencia internacional y la situación climática. También reconoció que los costes de producción se han incrementado en los últimos tiempos, produciendo un desequilibrio entre los eslabones de la cadena alimentaria.