La Alianza de Municipios Turísticos de Sol y Playa, que integran San Bartolomé de Tirajana, Adeje, Arona, Benidorm, Calvià, Lloret de Mar, Salou y Torremolinos, aceptan la aplicación de una tasa turística en estos destinos siempre que intervengan en el proceso de toma de decisiones y que sus beneficios repercutan en la mejora de sus infraestructuras.

Así lo expusieron ayer varios alcaldes durante la mesa redonda Turismo y Globalización celebrada en la primera jornada del VI Foro de Turismo Maspalomas Costa Canaria.

Solo el alcalde de Benidorm negó la aplicación de este impuesto, que por ahora también rechazan la Comunidad Valenciana y la patronal hotelera española.