Esteban Hernández, representante de la Asociación de Libreros de Tenerife, con el apoyo del mismo colectivo de Las Palmas, reclama al nuevo Ejecutivo canario la recuperación de la tarjeta electrónica que permitía, a aquellos padres con niños en edad escolar, comprar los libros de texto  en las librerías.

Las tarjetas dejaron de ser válidas durante el año 2012. Hernández lamenta que el expresidente canario, Paulino Rivero, no cumpliera su palabra con los libreros al permitir que se eliminara el citado recurso en su segunda Legislatura, lo que ha abocado al cierre a una gran cantidad de librerías.

El sistema de tarjeta electrónica se implantó por primera vez el curso 2008/2009.  Fue la primera experiencia en el Estado de utilización de un sistema electrónico para la compra de libros de texto, cuyo uso por el alumno continuaba funcionando en forma de préstamo.

La dotación económica destinada a este servicio en ese ejercicio superó los 8 millones de euros, de los que 5 millones los aportó el Gobierno de Canarias y el Ministerio de Educación 3,4 millones.