Los impagos soportados por las empresas españolas se redujeron un 31% en el primer trimestre del año en comparación con el mismo periodo de 2014, según el Índice de Crédito y Caución publicado ayer.

El indicador encadena así nueve trimestres consecutivos de mejoría, gracias principalmente a la selección de clientes realizada por el tejido empresarial.

A pesar de esta reducción, los niveles de impacto de la morosidad en la actividad económica se mantienen alejados de la estabilidad que registraban antes de la crisis, aunque desde Crédito y Caución señalan que podrían dar un giro en la segunda mitad de este año.

Según la aseguradora de crédito, la devaluación del euro y la caída del precio del petróleo generan un entorno de oportunidades para el sector exterior que muchas empresas están utilizando.