Los hoteles de Canarias buscan fórmulas para captar clientes ante la mínima afluencia de turistas. Muchos han optado por bajar los precios, con rebajas que pueden alcanzar o superar el 30% ante la baja demanda.

Esta situación podría alargarse incluso durante el año que viene, a la espera de que las conexiones se recuperen totalmente.

Esta estrategia es la elegida por la mayoría en Gran Canaria y Fuerteventura, mientras que Lanzarote y Tenerife mantendrán los precios estables aunque con mejores ofertas.

El presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo de Las Palmas (Feht), explica que las ofertas beneficiarán a corto plazo al mercado local, que será mayoría este año.

Algunos hoteleros no ven viable bajar precios en verano, que es temporada baja. Lo ven más factible en invierno, siempre que no haya un rebrote de coronavirus.