Los últimos datos del Gobierno de Canarias, correspondientes a principios de esta semana, indican que en las islas hay 204.399 trabajadores afectados por ERTE. Son 1.041 más que antes de que se iniciara la fase 1 el 4 de mayo.

La reanudación de la actividad, por tanto, no ha tenido impacto en el empleo.

Dos razones explican este aumento. Por un lado, las empresas están sacando a muy pocos del ERTE por la incertidumbre y la escasa rentabilidad de sus negocios, sometidos a las limiticiones para cumplir la normativa de seguridad.

La segunda cuestión es que aún hay empresas que siguen presentando expedientes. En el último mes se han presentado 759.

La actual normativa, que reduce las exenciones a las empresas que reinician su actividad y sacan a algunos trabajadores de los ERTE, ha disuadido a muchos negocios que pensaban reabrir.

La Confederación Canaria de Empresarios ha solicitado que la bonificación a las cotizaciones por trabajador en un ERTE se mantenga en el 75% o 100%, según el número de trabajadores, para animar a las empresas a abrir.

En cuanto a los autónomos, ATA asegura que el 22% aún no ha abierto su negocio.