El sector empresarial de las Islas tiene sus dudas acerca del comportamiento a corto y medio plazo de la economía regional. Por eso no ceja en su empeño de aportar medidas dirigidas a las administraciones públicas con el objeto de mantener la buena marcha cosechada durante todo 2015, con un avance del Producto Interior Bruto (PIB) regional del 3,4%, y con más de 50.000 nuevos puestos de trabajo.

Lo que preocupa a los empresarios para este año es que no se activen las medidas destinadas a dar un impulso definitivo al crecimiento económico de las Islas.

El parón político que se vive en España y el entorno económico-financiero global, minan el optimismo que concedió el balance económico de 2015.

El consenso respecto a las “asignaturas pendientes” es pleno entre las principales organizaciones patronales de las Islas. La olvidada reforma a fondo del sector público y cómo la Administración trata al administrado, con una enorme carga burocrática, son la nota dominante.

Si España no soluciona sus problemas políticos y la coyuntura externa no mejora, será muy difícil acercarse a los niveles macroeconómicos del pasado año.