Según la patronal de la estiba, Anesco, los puertos han sufrido un “irreparable” daño por el anuncio y posterior anulación de convocatorias de huelga por parte de los sindicatos de estibadores.

La organización empresarial asegura que está afectando tanto a la imagen como a la competitividad en los puertos.

Anesco pide responsabilidad a los sindicatos para que desconvoquen todas las protestas y que la negociación que tienen abierta con las empresas prospere.

También solicitan al Gobierno y a los grupos parlamentarios cerrar cuanto antes la reforma del sector para darle “seguridad jurídica”.

Los empresarios  afirman que una huelga de este tipo afecta mucho en Canarias, porque la construcción importa una gran cantidad de materiales, lo que podría paralizar muchas obras.