Los propietarios del edificio de la avenida de La Garita, tendrán dos meses para ejecutar las obras que subsanen los problemas de seguridad denunciados por los vecinos.

El edificio, que pretendía convertirse en un centro comercial, lleva años cerrado y las autoridades municipales lo han calificado de inseguro.

Los dueños lo han puesto a la venta, sin éxito, contrarios a la opinión municipal.

El local ha sufrido daños y actos vandálicos en los últimos años. Los cristales de las puertas de acceso no tienen sujeción, hay techos en mal estado, barandillas sueltas y puertas abiertas.

Por todo esto, la concejalía de Urbanismo ha dado un plazo de 10 días de audiencia a los propietarios y otro de dos meses para que subsanen los desperfectos. Si no lo hacen, el Ayuntamiento realizará las obras, que deberán costear los dueños del inmueble, con la correspondiente sanción económica.