La patronal de constructores canarios demanda un plan de inversiones en las Islas con fondos europeos del plan Juncker cuantificado en 4.000 millones de euros para el trienio 2016-2018.

Se pretende movilizar recursos públicos y privados destinados a infraestructuras e inversiones estratégicas.

Los objetivos de los constructores son dinamizar el sector con financiación pública y privada para rehabilitación de parques de viviendas, así como regenerar áreas urbanas; la renovación de las zonas turísticas y de los establecimientos alojativos; infraestructuras vinculadas a las carreteras y las obras hidráulicas; reformas y construcción de centros educativos e infraestructuras sanitarias. También se apunta a inversiones concretas de proyectos vinculados a la innovación y la investigación (I+D+i), medio ambiente, energías renovables, tratamiento de residuos, conexiones eléctricas o redes de telecomunicaciones.

El plan Juncker se puso en marcha por iniciativa del presidente de la Comisión Europea con el que se pretende movilizar hasta 315.000 millones para inversiones en los tres próximos años. Una parte de ese dinero saldrá de los presupuestos europeos y del Banco Europeo de Inversiones. Con él se pretende atraer al sector privado y que complemente la cuantía restante.