Un estudio de Randstad revela que el 63% de los jóvenes de entre 20 y 29 años cuenta con más garantías de acceder a un puesto de trabajo al disponer de un certificado de profesionalidad.

El análisis se ha hecho a nivel nacional entre 903 personas que tienen este certificado.

La tasa en todas las franjas de edades llega al 55,8%. Además, un 15% de las personas que han formado parte de este estudio asegura que estas acreditaciones también son útiles para cambiar de empleo.

Por contra, una parte de los encuestados cree que no ha podido encontrar trabajo porque las empresas piden otro tipo de requisitos (30,3%); se necesita experiencia (28,3%); no se valora tener el certificado de profesionalidad en ese ámbito laboral (25,1%); o bien, porque se necesitan otros conocimientos y competencias que no aporta esta titulación (13,8%).

El estudio se ha desarrollado teniendo en cuenta tres factores: la falta de cualificación, el paro de larga duración y el nivel de estudios.

El certificado de profesionalidad es un documento que otorga un título oficial, que tiene validez en todo el territorio europeo, y que reconoce que un trabajador tiene los conocimientos, las competencias y las habilidades necesarias para desempeñar una profesión determinada. Permite la continuidad de la enseñanza y la convalidación de asignaturas para obtener una titulación de FP de grado medio, el siguiente nivel de estudios.

El certificado lo expide el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) por la administración laboral de cada comunidad.