El Gobierno británico sigue defendiendo la cuarentena impuesta a España y otros países, pero parece que ya considera alternativas ante la presión económica y política.

El primer ministro, Boris Johnson, ha recibido varias cartas de empresarios y políticos donde le explican los perjuicios que está causando la cuarentena para el tejido empresarial y el empleo. Piden reuniones urgentes para tratar el asunto.

Ayer ya se planteó la posibilidad desde el país británico de introducir un sistema de doble test para quienes lleguen a Reino Unido, con el fin de acortar los catorce días de cuarentena obligatoria.

Las reservas de los turistas británicos han caído casi un 70% en España desde que se anunció la noticia de la cuarentena. Justo antes, las reservas previstas se estaban acercando a niveles del año pasado. Los dos Archipiélagos son los grandes perjudicados.

Además, el resto de mercados europeos ha seguido el mismo guión, salvo Alemania, que de momento mantiene una buena tendencia de recuperación.

En Canarias la situación es crítica. La restauración y el comercio se nutren del turismo, que representa el 35% del PIB y genera el 40% de los empleos de la región. Los negocios están al borde del precipicio.

Reino Unido es el principal emisor de turistas del Archipiélago, que aportó el pasado año un 32,69% de sus visitantes. Esperando su vuelta, muchos establecimientos habían vuelto a abrir tras la cuarentena. Pero ahora, muchos de ellos tendrán que volver a cerrar.