La tasa de actividad emprendedora (TEA) canaria es ahora más baja que en 2007. A final 2013, el 6,3% de los canarios de entre 18 y 64 años habían optado por la emprendeduría y estaban involucrados en proyectos que tenían menos de cuatro años.

Los datos de 2014, aún en proceso de convalidación, ya avanzan una caída a la mitad. La TEA actual se aleja de la que existía en 2011 (6,9%).

La crisis, más que crear autoempleo lo destruye o, no todos los que arrancan su startup consiguen un éxito mínimo que les permita seguir adelante. El 65% de empresas no logran superar el primer año de existencia.

A la espera de la confirmación de los datos, en 2014 la tasa de actividad emprendedora canaria se situó por debajo de la media española, mientras que en 2013 la superaba en más de un punto; un 6,3% en las Islas por el 5,2% del conjunto del Estado.

El perfil del emprendedor en el Archipiélago es el de una persona de entre 35 y 44 años, de una familia de cuatro personas, con estudios superiores e ingresos que no superan los 10.000 euros anuales. El 71,4% del total de emprendedores son hombres.

La conveniencia o no de emprender y el miedo al fracaso no son obstáculos, ya que solo el 27% admite tener esa sensación, mientras que el 88,9% se considera capacitado para poner en marcha su propio negocio.

Casi el 40% de quienes tienen entre manos una startup asegura haber detectado nuevas oportunidades que abordarán en cuestión de meses.