Las rebajas de verano recién concluidas han registrado un caída general de las ventas del 20%, unos datos sin precedentes que superan a los de los años de la gran recesión.

El principal segmento de descenso ha sido el de la ropa y los complementos, con una caída superior al 20%. La menor presencia de turistas, la ausencia de eventos, el teletrabajo y los ERTE han reducido las compras del buque insignia de las rebajas.

Por su parte, los electrodomésticos han marcado incrementos superiores al 25% respecto al año pasado. También los artículos de hogar y muebles han crecido en similar porporción, así como la electrónica. Juguetes y artículos de deporte ha repuntado en menor medida.

Con muchas tiendas al borde del abismo, el sector pone ahora sus esperanzas en la campaña de invierno, pero dependerá de la evolución de la pandemia y su impacto en el turismo.