El Fondo Monetario Internacional (FMI) desconfía de los nuevos impuestos que propone el Gobierno español, particularmente la tasa a los servicios digitales y a las transacciones financieras. Además, el organismo advierte que la subida del 22% del salario mínimo puede tener efectos negativos en las oportunidades de empleo de los jóvenes y los trabajadores menos cualificados.

El FMI considera que la estrategia del Gobierno supondría revertir parcialmente algunas de las reformas anteriores. Recomienda al Ejecutivo adoptar medidas presupuestarias adicionales y estar dispuesto a implementar acciones de contingencia en caso de que la recaudación quede por debajo de lo previsto.

El Fondo indica que si no se aprueban unos nuevos presupuestos el déficit se podría desviar hasta el 2,4% del PIB en 2019. Igualmente alerta sobre los efectos negativos en el comercio y las exportaciones de España del proteccionismo internacional y un brexit sin acuerdo.

Otro aspecto negativo de la economía española es la incertidumbre política, que podría disminuir la confianza y lastrar la inversión interna.

Aunque se valora que el sector privado haya reducido su endeudamiento y que el sistema bancario se haya fortalecido, se observa que algunos segmentos de empresas y hogares aún están demasiado apalancados y los préstamos para bienes de consumo duraderos se están expandiendo rápidamente, mientras los bancos españoles siguen rezagados en coeficientes de capital.