El empleo autónomo crece día a día en Canarias. Son 6.777 las personas que desempeñan distintas ocupaciones en mercados de reducido tamaño donde hay una menor presencia de medianas empresas.

Los números son especialmente significativos en las islas menos pobladas. La Palma y La Gomera rozan el 25% de afiliados a la Seguridad Social que trabajan por cuenta propia, mientras que El Hierro lo alcanza.

La proporción de estos trabajadores en las islas más occidentales supera hasta en nueve puntos la media de la Comunidad Autónoma, del 16,3%.

El presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos de Canarias (ATA) explica el origen de esta situación por lo fragmentado y pequeño del territorio, dándose una menor presencia de empresas de mediano tamaño, lo que conlleva mayor autoempleo.

Estos negocios se enfrentan a una dificultad añadida a las que ya representa el trabajo por cuenta propia: la doble insularidad. El sector del comercio es el más afectado por la falta de existencias. Las islas no capitalinas pueden tardar un día en recibir la mercancía.

Hay otros inconvenientes como el pequeño tamaño de los mercados y la inferior afluencia de turistas, lo que implica una menor clientela.

Las medidas para mejorar la situación pasan, según el presidente de la ATA, por desbloquear las dificultades de financiación y la costumbre de las administraciones públicas de no pagar a tiempo.