Ocho de cada diez empleos generados anualmente en Canarias, concretamente el 80,6%, lo crean las empresas familiares.

El porcentaje se sitúa en la media española. Solo en Madrid, Cataluña y el País Vasco el principal creador de puestos de trabajo es la inversión extranjera.

Durante los años más duros de la crisis económica, este tipo de negocio apostó por mantener el empleo a pesar de la caída de los ingresos, reforzando aún más la importancia que tienen para el tejido económico de todo el Estado.

Las empresas familiares tienen una media de 28 trabajadores y una supervivencia de 33 años, frente a los doce de las no familiares.