El libro de visitas de la Inspección de Trabajo fue eliminado ayer tras 110 años de obligación para las empresas y los autónomos españoles.

Según las estimaciones del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, a nivel nacional las empresas españolas ahorrarán 700 millones de euros con la eliminación de este documento. En el caso de Canarias el ahorro se prevé en 30 millones de euros.

El libro de visitas desaparece tras la entrada en vigor ayer de una Orden publicada el lunes en el BOE con la que se trata de reducir las cargas administrativas.

En 2013 se sustituyó el libro físico por otro electrónico, pero sólo cinco comunidades autónomas aplicaron la medida. Canarias no estaba entre ellas. En 2015 el libro desapareció para las nuevas empresas y autónomos mientras que se mantuvo para las existentes.

El registro de las diligencias seguirá existiendo, aunque ahora serán los inspectores quienes las documentarán. Las remitirán por medios electrónicos a las empresas y éstas, al igual que antes con el libro, deberán conservarlas durante cinco años.