Las Cofradías de Gran Canaria tomarán «medidas drásticas» si se autoriza a los pesqueros marroquíes a descargar sus capturas en el puerto de La Luz, ya que temen que ponga en peligro a toda la flota artesanal del archipiélago.

El presidente de la Federación Provincial de Pescadores de Las Palmas, Gabriel Jiménez, señaló que «no se puede comparar una flota que no pasa ningún tipo de control, como la marroquí, con la canaria. Pretenden hundir los precios».

En una reunión que tenían previsto celebrar ayer por la tarde las cofradías de Gran Canaria para discutir la nueva regulación de la pesca interior, dos de los patrones mayores presentes el propio Jiménez (Agaete) y Ricardo Ortega (Arguineguín), indicaron: «es una puñalada»; «no se puede consentir que, por pretender hacer negocio en el puerto, se ponga en peligro el futuro de la flota pesquera de Canarias, que da sustento a 3.000 familias».

Gabriel Jiménez subrayó que los pescadores ya cobran precios mínimos por las capturas que descargan, y que estos se desplomarían si tuvieran la competencia de una flota que no se rige por las mismas exigencias laborales, sanitarias y medioambientales que la canaria.

El presidente de la Autoridad Portuaria de La Luz, Luis Ibarra, está negociando con los armadores marroquíes para tratar de recuperar un sector que se ha visto muy reducido tras los acuerdos entre la Unión Europea con los países del norte de África. Ibarra pretende dar uso a las instalaciones frigoríficas del Muelles Pesquero, y abastecer de pescado fresco a una lonja destinada al mercado minorista local.