La subida del salario mínimo interprofesional (SMI) está reduciendo la contratación de autónomos.

Canarias lideró el año pasado el aumento de este colectivo con un 4,3%, pero en el primer trimestre de este ejercicio el crecimiento se ha estancado (0,4%) y el desempleo en el sector ha subido un 1,1%.

El presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos en Canarias explica que incrementar el SMI un 22% supone un encarecimiento de entre 3.000 y 4.500 euros brutos por cada trabajador. Para microempresas de dos o tres trabajadores la subida puede ser de entre 9.000 y 10.000. En tres años los incrementos aplicados han subido un 34%.

Las consecuencias han sido el freno de nuevas contrataciones y el aumento de las bajas de autónomos. Los empresarios han tenido que reducir jornadas, dejar de contratar o despedir.

ATA Canarias defiende una subida de SMI paulatina para que los autónomos puedan ir asimilándola en sus costes laborales.

Del mismo modo opina Cecapyme, y es que las grandes empresas pueden lidiar mejor con esta medida, pero la mayor parte del tejido productivo en Canarias son autónomos y pymes que tienen que soportar el incremento de estos costes.