Seis meses después de entrar en vigor la obligación de registrar el control horario la Inspección de Trabajo ha realizado 2.010 visitas con otros tantos expedientes.

505 de ellos se han finalizado, con 107 infracciones (21%), lo que deja un ratio de una de cada cinco inspecciones que acaba en sanción. Las multas han ascendido a 113.181 euros y, además, se han realizado 189 requerimientos para subsanar errores.

Los empresarios y autónomos ya advirtieron desde el principio que contabilizar la jornada no iba a ser sencillo, y así se está demostrando.

Sumando infracciones y requerimientos se obtiene que la mitad de las empresas no está aplicando de forma correcta la norma.

En Canarias no hay datos oficiales, pero según empresarios y sindicatos no se han impuesto aún multas debido al retraso en la tramitación. Ambos colectivos asseguran que en las islas se está cumpliendo la norma aunque sigue existiendo dificultad para contar el tiempo efectivo de trabajo.