La pensión media por jubilación de un trabajador autónomo es de 691,49 euros, 132,48 euros más que en diciembre de 2008, lo que supone un aumento del 23,7%.

La pensión media del trabajador por cuenta propia también ha aumentado estos siete años en menor medida, pasando de los 505,64 euros en diciembre de 2008 a los 622,26 actuales.

La revalorización de la pensión media en un 23% es el triple de lo que ha subido la base de cotización entre 2008 y 2015, que fue de un 8%, lo que equivale a 67,20 euros.

El Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) es el que peor representa la relación cotizantes y pensionistas, que en octubre de 2015 era de 1,64 ocupados por pensionista frente al 1,82 de diciembre de 2008.

En el Régimen General hay 2,12 ocupados por pensionista, ratio que baja para el conjunto de regímenes de la Seguridad Social a 1,84 cotizantes.

La prestación por jubilación media de los autónomos es un 41% inferior a la que perciben los asalariados jubilados, si bien su cotización también es inferior en un 40% a la media del Régimen General.

Del total de 1.931.889 pensionistas autónomos que hay en España, el 65% son autónomos jubilados. Por tanto, un tercio de las pensiones de los autónomos no son de jubilación sino que se reparten entre incapacidad permanente, viudedad, orfandad y a favor de familiares.

Los asalariados que cotizan en el régimen general han aumentado sus pensionistas desde 2008, pasando de 2,8 asalariados por pensionista a 2,12.

La pensión media de un jubilado del régimen general se ha incrementado un 13,8% desde 2008, situándose en 1.171,17 euros.