La gran mayoría de municipios canarios experimentaron en 2015 un incremento de su renta media. No obstante, continúa existiendo mucha desigualdad.

La diferencia entre el más rico, Santa Brígida, en Gran Canaria, y el más pobre, Garafía, en La Palma, es de unos 24.000 euros de renta bruta anual, según la última estadística del IRPF de la Agencia Tributaria.

La renta del conjunto de los municipios del Archipiélago se situó en 22.591 euros en ese ejercicio, casi 400 euros más que en 2014 (22.203).

Solo en seis se registró un descenso: Puerto de la Cruz, Santa Cruz de La Palma, Fasnia, Teror, Agaete y Agüimes.

Santa Brígida vuelve a ser la localidad canaria con mayor renta declarada, con 34.449 euros por habitante. El Rosario ocupa el segundo lugar, con 29.099 euros por habitante. Garafía repite su última posición, con 14.016.

Las capitales ocupan el tercer y cuarto lugar respectivamente. Las Palmas de Gran Canaria presenta una renta media de 26.709 euros, y Santa Cruz de Tenerife, 26.317.

Los seis municipios más humildes se encuentran en la provincia occidental: tras Garafía se sitúan El Tanque (14.317 euros), Puntagorda (14.387), Vallehermoso (14.914), Tazacorte (14.929) y Hermigua (15.251).

Los residentes en la provincia de Las Palmas declaran una renta bruta media de 23.162 euros, frente a los 21.950 de Santa Cruz de Tenerife.

Los 22.591 euros de media declarados en 2015 en las Islas son casi 3.000 menos que la media nacional (25.582).

La renta media declarada en Canarias es la sexta más baja de todo el país.