La combinación de insularidad y lejanía provoca que solo el 18,6% de los viajes de los residentes canarios tengan como destino otras regiones. En el otro archipiélago español, Baleares, el porcentaje se eleva al 32%, y la media nacional supera el 50%.

Los residentes en el archipiélago canario realizaron 749 viajes por cada 1.000 habitantes, muy por debajo de la media nacional de 1.225 viajes.

Además de ser los que menos viajan, los canarios también son los que menos salen de su comunidad. De los 1.457.053 viajes realizados por los isleños entre julio y septiembre, 1.186.237 fueron dentro de la propia comunidad (el 81,4% del total), frente a los 270.816 que salieron del Archipiélago (18,6%).

La insularidad tiene menos impacto en el otro Archipiélago, Baleares, fundamentalmente por la cercanía con la Península, lo que reduce los costes del transporte ya sea por vía marítima o aérea. El 32% de los viajes de sus residentes fueron a otra comunidad, casi el doble que en Canarias.