La Inspección de Trabajo de Canarias ha comunicado por carta a los empresarios isleños que controlará el cumplimiento de la jornada laboral para evitar abusos en las horas extra. El empresariado lo rechaza porque contraviene la flexibilidad laboral.

En la carta se insta a las empresas a que busquen métodos transparentes de registro diario de las horas, ya que podrán ser exigidos. Se apunta, además, al riesgo que existe de que el empresariado abuse de la flexibilidad horaria que brinda la reforma laboral para obligar a sus trabajadores a hacer más horas de las contratadas sin compensación.

Los empresarios rechazan el contenido y las formas. Piensan que da a entender que el abuso es predominante en las empresas canarias, «cuando la mayoría cumplen la legalidad». También se quejan de la exigencia de la Inspección a las empresas para que establezcan sistemas de control diarios de entrada y salida de los trabajadores, con el coste que esto supone. Además, argumentan que esta obligación contraviene la flexibilidad y las relaciones entre empleado y trabajador.