La actividad de la industria en Canarias acumula caídas de entre el 20 y el 30% desde que empezó la pandemia en marzo, pero las empresas han mantenido buena parte del empleo.

Los ERTE han afectado a unos 4.000 puestos de trabajo directos, el 10% de los que genera el sector.

No obstante, la incertidumbre se mantiene y, si no hay una recuperación de la demanda en los próximos meses, los industriales tendrán que ajustar plantillas.

El presidente de la Asociación Industrial de Canarias (Asinca), Raúl García, explica que la caída de la producción en este periodo ha sido superior a la media nacional por la fuerte dependencia del turismo de gran parte de las empresas del sector.