El Instituto de la Empresa Familiar (IEF) clausuró ayer su congreso reuniendo en Bilbao a más de medio millar de empresarios y directivos. Durante el mismo se destacó que España cuenta con 1,1 millones de compañías lideradas por familias, manteniendo siete millones de puestos de trabajo y que durante la crisis ha mostrado un compromiso con el sostenimiento del empleo mayor que el del resto de empresas.

Su presidente, Javier Moll, considera que los empresarios familiares han hecho su trabajo durante la crisis y puso en duda el de los políticos, afirmando que debe buscarse una estabilidad política necesaria para que las empresas se desarrollen.

Las empresas familiares representan el 90% de las sociedades de España, son responsables del 60% de la producción del sector privado y acaparan el 70% de los puestos generados. En 2013 se crearon 5,1 empleos por millón facturado en las empresas familiares frente a 3 en las no familiares.

Para 2016 el 69% de los empresarios espera un aumento de las ventas y el 46% espera incrementar la plantilla.

Moll destacó que el pasado mes el Parlamento Europeo aprobó una resolución en la que insta a la Comisión Europea y a los Estados miembros a avanzar en el reconocimiento de la empresa familiar.