La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha confirmado el empeoramiento en el ritmo de crecimiento de la economía española.

Además, se empiezan a ver signos de estabilización en la evolución negativa observada desde hace meses en países como Estados Unidos, Alemania o el Reino Unido.

El indicador para España baja 18 centésimas en octubre, hasta 98,58 puntos, y se queda por debajo del nivel 100 que marca la media de largo plazo. Es el tercer mayor retroceso de los países de la OCDE.

Es el mayor descenso mensual desde que empezó a deteriorarse hace ya más de un año este indicador, que anticipa inflexiones en el ciclo económico con entre seis y nueve meses de antelación.

En términos generales, los indicadores anticipan un crecimiento estable en la OCDE, pero a un ritmo inferior a los principales países y también en la mayor parte de las grandes economías emergentes.