Las licencias de obra concedidas por los ayuntamientos de Canarias se han duplicado en 2017 respecto al año anterior.

Los últimos datos del Instituto Canario de Estadística (Istac) indican que a cierre de 2017 se expidieron licencias municipales para la construcción de 1.841 viviendas, ya fuese para nuevos inmuebles o para rehabilitación. A estas hay que restar las casas que son demolidas. Este volumen de viviendas es un 85% superior a las 994 contabilizadas en 2016.

El pasado año se otorgaron licencias municipales para la construcción de 1.533 nuevas viviendas, a las que hay que sumar 384 destinadas la rehabilitación. Las casas demolidas fueron 76.

Los registros del año pasado son los mejores desde 2011, cuando las corporaciones locales del Archipiélago emitieron permisos para ejecutar 2.508 actuaciones.

Sin embargo, la cifra de 2017 no alcanza ni la décima parte de los registros anteriores a la crisis, cuando llegaron a rozarse las 30.000 viviendas autorizadas.