El sector de la construcción en la provincia de Las Palmas puede crecer un 2% al final de 2015 y generar unos 4.000 puestos de trabajo respecto al año anterior.

De esta manera se enfila la salida de la crisis, pero manteniendo la cautela, pues se advierte que no habrá plena recuperación sin la puesta en marcha de un plan estratégico de actuación que cuente con el aval y el respaldo de las administraciones públicas.

La presidenta de la Asociación de Empresarios de la Constructores y Promotores de Las Palmas (AECP), María Salud Gil, señaló que «ha sido un año muy ambiguo» debido al dinamismo inmobiliario por la reabsorción del stock de activos de los bancos, y la paralización en que se mantiene a grandes rasgos la obra civil.

La patronal de Las Palmas estima que a los “cerca de dos puntos” que se incremente la actividad este año, se le podrán sumar alzas sucesivas del 5% en 2016 y 2017.

La visión de la AECP es menos optimista que la expresada hace unos días por los constructores tinerfeños, aunque ambas entidades coinciden en que la construcción no volverá a las cifras de antes de la crisis, pero sí puede volver a ser el motor de la economía isleña si se cambian muchas de las dinámicas y estrategias pasadas.

En este sentido, los constructores de Las Palmas han elaborado un programa de actuación que el pasado lunes presentaron al presidente de Canarias. La propuesta plantea como objetivo estratégico “una acción integral en materia de vivienda, obras públicas, infraestructuras turísticas y rehabilitación para dinamizar el sector y crear empleo”.