El sector de la construcción es, según un informe de la Cámara de Comercio tinerfeña, el segmento de la economía regional que más ha sufrido los efectos de la crisis. El 85% del empleo destruido entre el primer trimestre de 2008 y el último de 2014, corresponde a este sector.

Pese a la caída continua en población ocupada durante esa etapa, a día de hoy, con el inicio de la recuperación económica, la construcción parece que también empieza a avanzar.

El moderado clima de confianza parece estar motivado por el crecimiento anual del 88% en los presupuestos públicos para obra licitada en el primer trimestre de 2016. Otro dato positivo es el incremento del 12% en el número de hipotecas sobre viviendas en el primer trimestre de este año, así como el importe promedio de éstas, que crece el 33%.