La Confederación Canaria de Empresarios ha pedido al nuevo Gobierno regional que no suba los impuestos, sino que aplique medidas que favorezcan una mayor competitividad a las empresas de las islas para poder atraer inversiones del exterior.

La CCE afirma en su Informe de Coyuntura de junio que la economía del archipiélago está estancada ante la incertidumbre por la dirección que vaya a tomar la política económica del nuevo Gobierno. En su opinión, elevar la presión fiscal condicionaría la sostenibilidad del crecimiento del archipiélago y la creación de empleo.