He recibido de mi gran amigo Juan Arencibia Rocha un amplio comentario sobre sus declaraciones en la prensa local a cuenta de lo que Ud. considera que es el Régimen Económico y Fiscal de Canarias.

Estando totalmente de acuerdo con el gran experto y profundo conocedor del marco jurídico-económico de Canarias, desde su origen hasta la actualidad, que es Juan Arencibia, me permito enfatizar en algunos aspectos que considero esenciales para nuestro REF y, por ende, para el futuro de Canarias.

Mi estimado José Miguel Bravo de Laguna me calificó acertadamente de «inconformista» a cuenta de mi insistencia sobre la urgente necesidad de reformar el actual modelo económico y fiscal de Canarias.

Pero no puedo desaprovechar tu fantástico y oportuno comentario, para expresar lo que bajo mi punto de vista, y por la experiencia demostrada en los últimos casi treinta años supone una desventaja, que es la necesidad de contar con un informe previo por parte de la Comunidad Autónoma para la reforma del REF de Canarias.

Y digo esto, porque a pesar de que pueda parecer que nuestros políticos más próximos, los que están presentes en el Parlamento de Canarias, son los que mejor conocen nuestra realidad y nuestras necesidades, lo cierto es que han sido éstos, todos y por unanimidad a lo largo de estos largos años, los que nos han condenado ha mantener un modelo económico y social, que nos han traído desigualdad, pobreza e incapacidad de desarrollo.

Yo que no voté la Constitución por considerar que insuficiente y ambigua la regulación en lo que a Canarias se refiere, y también a las llamadas disposiciones adicionales que tú mencionas, precisamente la que establece que «la modificación del Régimen Económico y Fiscal del archipiélago canario requiere informe previo de la Comunidad Autónoma», refrendaría a día de hoy, mi abstención a la misma.

Juan, como sabes han sido los políticos canarios, los que han pedido a Madrid y a Bruselas la eliminación de lo poco bueno que había recogido nuestro Estatuto de Autonomía, referido a que Canarias era un territorio exento de impuestos que gravasen al consumo, y de libre comercio (importación y exportación). Bien por desconocimiento, por ineptitud o lo que es peor, por desamor a lo nuestro, han renunciado a nuestra histórica menor fiscalidad, que tenía el objetivo único de paliar el «gran sobrecoste» causado por nuestra situación estructural geográfica, y que afecta a toda la sociedad por igual. De hecho, han logrado invertir el hecho diferencial fiscal de Canarias, que si bien históricamente significaba una menor tributación en nuestras queridas islas, hoy, el hecho diferencial consiste en una mayor tributación para la sociedad canaria en general.

De recuperarse nuestro hecho diferencial, el verdadero, el que beneficiaría a toda la sociedad canaria, y no a parte de ella, como las empresas ZEC, la ambigua RIC exclusiva para las empresas, lograríamos como tú y años antes dijo Bravo Murillo, circularían las mercancías, atraeríamos capitales….

Así, que debo reconocer que sigo mereciendo la calificación bravolaguniana de ser el Inconformista.

Antonio Rodríguez Suárez.