Agricultores y ganaderos de toda España siguen denunciando la grave crisis de rentabilidad que padece el sector primario desde hace años.

Desde las islas, el presidente de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (Coag) Canarias explica que la caída de la renta agraria ha bajado de tal forma que es insostenible mantener la actividad si no se adoptan medidas desde la administración pública.

Según los datos del Ministerio de Agricultura, la renta agraria bajó en 2019 un 8,6% en España, hasta los 26.179 millones de euros, después de cinco años de subidas. Por su parte, los gastos en medios de producción subieron un 3,6%. Hay que sumar el aumento en costes laborales que implica la subida del SMI.

En noviembre de 2019 el diferencial entre lo que pagan los consumidores y lo que reciben agricultores y ganaderos se situó en 2,49.

Las principales patronales del sector de la distribución niegan ser responsables de esa gran diferencia en los precios entre el origen y el destino.

El ministro de Agricultura se ha comprometido a llevar al Congreso un borrador de la reforma de la Ley de la Cadena Agroalimentaria con alguna medida para evitar esas pérdidas.