Los trabajadores nacidos hacia finales de los años cincuenta y principios de los sesenta, la generación del ‘baby boom’, están cerca de la jubilación.

En los próximos cinco años se producirá una retirada masiva que obliga a las empresas e instituciones canarias a buscar sustitutos para una media anual de 10.000 empleados. Es una cifra inédita en las estadísticas del Servicio de Empleo por el gran peso que tiene esta generación entre la población ocupada.

A finales de 2008 los trabajadores de más de 60 años representaban poco más de un 4% de los afiliados a la Seguridad Social, mientras que hoy ya superan el 6%. Además, hay subsectores en los que los empleados que están a punto de retirarse suponen más de un 10% del total.

Antes se retiraban anualmente entre 7.000 y 8.000 canarios, pero ahora la cantidad crece más de un 30% hasta 2025. Los informes del SEPE calculan que a finales del año pasado había en las islas un total de 51.855 afiliados a la Seguridad Social mayores de 60. Son exactamente 26.790 en la provincia de Las Palmas y 25.065 en Santa Cruz de Tenerife.

Las previsiones sobre oferta y demanda en el mercado laboral del Centro Europeo para el Desarrollo de la Formación Profesional apuntan a que más de un 90% de la demanda de empleo en el próximo lustro será para cubrir puestos vacantes por jubilaciones.

El comercio minorista notará especialmente estas retiradas, ya que cuenta con casi 5.400 empleados y autónomos que dejarán la actividad de aquí a 2025.