Alberto Nadal, secretario de Estado de Energía, abogó por construir nuevas plantas de energía renovable en España, particularmente en regiones como Canarias,»con el menor coste para el consumidor eléctrico» y el mayor «efecto arrastre» sobre la economía. Estas declaraciones justifican la propuesta del Gobierno de instalar 500 megavatios (MW) eólicos y 200 MW de biomasa, con lo que se rompería la moratoria renovable vigente desde enero de 2012.

Nadal apuntó la necesidad de que la nueva potencia se asigne mediante procedimientos competitivos, para abaratar el coste. Fundamentalmente en Canarias, las renovables abaratan el coste del sistema porque supone ahorros.

En cualquier caso, tanto la retribución como la regulación, tienen que ser flexibles para que puedan adaptarse a los cambios tecnológicos.